| Los sistemas de extinción mediante agua pulverizada o nebulizada son una eficaz alternativa a la extinción mediante agentes gaseosos limpios. Estos sistemas proporcionan una rápida y eficaz extinción para fuegos de clase A, B, y C, eliminando el peligroso riesgo de reignición. Uno de los factores más destacables de este tipo de instalaciones es que se utilizan cantidades muy pequeñas de agua por lo que los daños materiales producidos por éstas son mínimos. La eficacia del agua pulverizada se debe a la acción conjunta de tres efectos principales: • Sofocación: el vapor generado desplaza un volumen de oxígeno equivalente, produciendo un efecto de sofocación. • Enfriamiento: la atomización del agua en gotas de tamaño micrométrico forman una gran superficie de captación de calor, que una vez en contacto con los cuerpos o gases calientes se transforma en vapor, absorbiendo una cantidad de vapor equivalente a 540 calorías/gramo. • Atenuación: la niebla generada en el recinto absorbe gran parte del calor radiado protegiendo los objetos colindantes. |
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